servir y degustar una cerveza artesanal

Cómo servir y degustar una cerveza artesanal

Hay ciertos pasos a seguir para disfrutar al máximo su cerveza artesanal favorita. Si siempre le han dicho que la cerveza se sirve sin espuma pues debe saber usted que esas indicaciones pueden ser para la cerveza industrial, pero jamás para la artesanal.  Es por esto que traemos esta guía para servir y degustar una cerveza artesanal.

Elementos a considerar

Lo primero que debe tomar en cuenta al momento de degustar su bebida favorita es el ambiente. Para disfrutar de una buena cerveza y las maravillas que le ofrece debe estar en un ambiente tranquilo, sin ruidos ni olores fuertes, que puedan interrumpir su percepción.

Por otro lado, debe saber qué tipo de cerveza va a tomar, pues no todas se sirven en el mismo vaso. Las diferentes jarras ofrecen descubrir mejor la cerveza, sus aromas, su espuma, su color, etc. El vaso tampoco debe estar congelado. Esto puede alterar la cerveza que se va a degustar.

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Finalmente,  no ordene alimentos demasiado condimentados o picantes. Tampoco debería consumir alcoholes fuertes, ya que todos estos elementos pueden alterar la sensibilidad de su paladar. Se recomienda comer un poco de pan antes de la degustación para limpiar la boca de cualquier sabor perturbador.

La temperatura de la cerveza es fundamental. No todas las cervezas se beben de la misma forma. Algunas se consumen frías entre 5°C-6°c, otras a temperatura de bodega 10°c-15°c.

Pasos para servir y degustar una cerveza artesanal

Para servir y degustar una cerveza artesanal debe seguir estos pasos:

Primero, abra la botella delicadamente sin agitarla. Luego agarre, con una mano, la copa por su base, ya que de lo contrario el calor de la mano puede calentar la bebida e influir en su sabor.

Con la otra mano, eche la cerveza suavemente y aleje progresivamente la botella del vaso a medida que este se llene para crear así un bonito cuello de espuma. El cuello deberá ser de dos a cuatro centímetros. El cuello es esencial ya que:

  • A través del cuello de espuma las burbujas dejarán escapar los aromas y otros perfumes que componen su conjunto.
  • El cuello protege la cerveza del aire y evita que el sabor se vea alterado por la oxidación.

Una vez el cuello de espuma se haya formado, y según el tipo de cerveza, incline el vaso para hacer subir el líquido bajo la espuma, y controlar así el grosor del cuello que debería persistir hasta el final. Llene el vaso hasta la mitad.

La degustación

Existen tres etapas esenciales para la degustación de una cerveza:

  • La vista: observar las características de la cerveza : su color, su espuma.
  • El olfato: oler la cerveza para sentir el aroma que se desprende.
  • El gusto: probar la cerveza para sentir todos los sabores. Al contrario que con el vino, es necesario tragar un trago con el fin de evaluar también el aroma.

Observar la cerveza

La primera cosa que se distingue en una cerveza es su color. La cerveza puede ser ambarina, blanca (opaca), rubia constante, tostada, tostada rojiza, marrón constante, dorada rubia, malva ambarino, negra, anaranjada rubia, rosa ambarina, opaca tirando a rubia, rubia opaca, verde, o de color rojo vivo. El color de la cerveza no está vinculado a su calidad, sino a las maltas, las frutas y a los jarabes colorantes que a veces se utilizan.

El siguiente paso es observar la nitidez o la claridad de la cerveza. La espuma debe estar formada por finas burbujas (de diámetro inferior a 1 mm). Una buena espuma ha de ser blanca, y deshacerse en dos o tres minutos. Cuando el nivel de cerveza disminuye en el vaso, la espuma se deposita sobre las paredes dejando rastros. Estos rastros son conocidos como encajes (o “lacing”). Un “lacing” homogeneo (sin grandes agujeros y regular) es algo positivo.

Oler la cerveza

Ya que la cerveza contiene más de 650 compuestos aromáticos, es necesario, en primer lugar, sentirla sin remover el vaso y con el fin de determinar el olor dominante. Después se puede remover la cerveza en el vaso para liberar los aromas secundarios.

Probar la cerveza

En primer lugar, es necesario intentar apreciar el gusto: tome un primer trago y pasee la cerveza dentro su boca para que ésta entre en contacto con todas las regiones de su lengua. Allí “se trazan” las sensaciones que constituyen el gusto (él azucarado, él salado, el ácido, el amargo). Respire al mismo tiempo para que los aromas lleguen se aprecien más todavía. Aprecie todos los sabores que la cerveza posee.

Después, aprecie el regusto: es la percepción de gusto que persiste después de que la cerveza haya pasado por la boca. Los sabores pueden ser fuertes o suaves, persistentes o efímeros. Los sabores presentes en el regusto, pueden ser muy diferentes de los que dominan el gusto en boca.

Con información de juego-grifo.com

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